Te lo juro que lo tenía
preparado. Ya estaba ya chola. Pero pucha, la cojuda de Claudia la tenía que
joder toda y asustar al pequeñuelo. O sea nos cagó la noche. A, pero te cuento
desde el principio pues.
La cosa empezó primero
porque yo salí tempranazo de la chamba, porque el Director de la revista se iba a tonear con su mocoso. Y, cuando me refiero a mocoso
te digo su pareja. Bueno entonces llame a la chata López y a Claudia para irnos
por ahí a juerguear. Hicimos los previos en Rustica de Miraflores. Sí, ahí donde
las mozas parecen putos o vedette menos mozas. Entonces ya estando moviditas
nos fuimos al Tumbao, la discoteca esa donde canta la Vernis pues. Hay, y
estaba el un pata muy churro, guapo, sexy, una bomba el tipo. Entonces nos sentamos cerca de su grupo para hacernos
las interesantes. Su grupo era regular, había un chico bien guapo pero
amaneradísimo una loca completa. Entonces, él se nos acercó para bailar, y yo
salí. Bailamos y hay, su pecho, su camisita blanca, muy churro el condenado.
Luego pasaron bastantes canciones y conversando con el papasito se acerca Claudia y me dice que
Javier me estaba llamando. La concha de la mil loras: Dijo Ja- vi – er. No
pues, pero ese cojudito de Javier me importa un reverendo babano. Y el sexy
papasito se asustó y se fue con sus 22 añitos en busca de otra. Y claro yo a
Claudia la quería pero matar.
Entonces nos fuimos
tristes, yo era la más triste obvio y justo nos estaba esperando Javier con su
Yaris de toda la vida. Hay ni me subí hija, todo un desastre la noche. Y yo acá
esperando en esta misma discoteca – pero esta vez sola- al amor de mi vida. O
sea el papasito cubano, que seguro va volver.
Ja. Cómo siempre un placer leerte Keycita
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