miércoles, 23 de mayo de 2012

ESOS RICOS DOCE CENTIMETROS





El sexo sólo es sucio si se hace bien.
Woody Allen

Viví un tiempo en New York.  Conviví un tiempo en Irlanda. Sobreviví un tiempo en Kenia porque leí  La Masai Blanca y me impactó mucho.  Y ahora vivo en Lima con un frio más que mierda.  Pero hoy no pienso escribir sobre mis experiencias turísticas, sino más bien de como son los hombres y mujeres de tan distintos lugares en la cama. 

En Nueva York, todo corre muy rápido, el día es muy veloz. También son veloces los chicos y las chicas. Las noches en los que te puedes encamar con el perfecto desconocido de nariz hermosa y a la mañana siguiente sólo está su número de teléfono en el mejor de los casos. Entonces, es un poco difícil ir a New York y pretender encontrar al amor de tu vida. La cosa no queda ahí, hay cada loco y loca. Cuando me fui al departamento de James él  sólo podía excitarse poniéndose su ropa militar, al principio fue sexy, pero luego de tantas veces, fue absurdo y feo. Cuando estuve con una chica tenía tanta curiosidad de acostarse con una latina pero a la vez tenía miedo por las enfermedades que yo podía tener, así que se puso un condón extendido en la vagina. Terminé por echarla de mi casa. Luego los chicos, generalmente están ebrios o drogados por lo cual se demoran más de lo común y como no me dejarán mentir puede llegar a producir desde infecciones vaginales hasta aburrimiento. Pues, sí. Eso mismo, aburrimiento. Mamita, papito.

En Irlanda conviví con un chico Español y planeaba casarse conmigo. Teníamos planes, pero como siempre la cagué, no pude ni siquiera pedirle perdón. Salía en las noches con mis amigas y le decíamos a chicos guapos para irnos a la cama o para tomar un trago, divertirnos o teníamos sexo entre nosotras, es ahí donde aprendí a utilizar ahora mi adorado consolador extra large de 12 centímetros. Él se enteró y me dejó por una Alemana, luego me enteré que se casó con una Noruega.  Yo seguía en mi vida loca, tenía sexo con Españoles, Alemanes,  Zuecos, Uruguayos y Cubanos. Los mejores amantes fueron en mi caso en particular, los españoles, tenían un instrumento muy bien alimentado – por así decirlo- Los cubanos fueron en mi caso una decepción. Instrumento pequeño y muy poco movimiento, a pesar de su cuerpo escultural. Los alemanes fueron buenos amantes pero eran secos, no muy cariñosos, llegaban  a una idiotez muy aburrida.

Cuando viaje a Kenia no planeaba tener sexo con nadie. Era un hotel bonito y un país muy pobre, con tribus que cantaban cosas indescifrables todas  las noches. Una noche mi pareja en ese tiempo “MUJER” me dijo para contratar a un chico Keniano para tener sexo, que nos iba costar 80 dólares. Me pareció interesante pues no estábamos en nuestro mejor momento. 

Cuando el encuentro ocurrió era un moreno alto y fuerte, de un peinado extraño. Como en la película La Masai Blanca. Se desnudó, no nos besó. Tenía un miembro gloriosamente hermoso. Quizás el más bello que he visto.  Pero no bastó la belleza para pasarla bien. En su país, en su religión y en su tribu, el amor no lo hacían como nosotros lo hacemos. Fue un coito rápido y veloz, eyaculó con el oral, con un gemido endiosado, pero se asustó demasiado, cogió los ochenta dólares y se fue, nos sentimos mal. 

Ahora estoy en Lima, trabajando como periodista, tratando de mantener la calma en esta ciudad tan cucufata y tan monótona que nunca cambia. Me imagino a todo el mundo haciendo el misionero en su telo de turno. Cuando tuve sexo con un amigo de universidad, se impresionó de mis habilidades  casi pornográficas.  

Por ahora sólo tengo a mi delicioso dildo de 12 centímetros, que a veces en las noches se convierte en el Keniano o en algún amante imaginario que tengo.

viernes, 18 de mayo de 2012

Mi Cubanito


Te lo juro que lo tenía preparado. Ya estaba ya chola. Pero pucha, la cojuda de Claudia la tenía que joder toda y asustar al pequeñuelo. O sea nos cagó la noche. A, pero te cuento desde el principio pues. 

La cosa empezó primero porque yo salí tempranazo de la chamba, porque el  Director de la revista se iba a tonear  con su mocoso. Y, cuando me refiero a mocoso te digo su pareja. Bueno entonces llame a la chata López y a Claudia para irnos por ahí a juerguear. Hicimos los previos en Rustica de Miraflores. Sí, ahí donde las mozas parecen putos o vedette menos mozas. Entonces ya estando moviditas nos fuimos al Tumbao, la discoteca esa donde canta la Vernis pues. Hay, y estaba el un pata muy churro, guapo, sexy, una bomba el tipo. Entonces  nos sentamos cerca de su grupo para hacernos las interesantes. Su grupo era regular, había un chico bien guapo pero amaneradísimo una loca completa. Entonces, él se nos acercó para bailar, y yo salí. Bailamos y hay, su pecho, su camisita blanca, muy churro el condenado. Luego pasaron bastantes canciones y conversando con el  papasito se acerca Claudia y me dice que Javier me estaba llamando. La concha de la mil loras: Dijo Ja- vi – er. No pues, pero ese cojudito de Javier me importa un reverendo babano. Y el sexy papasito se asustó y se fue con sus 22 añitos en busca de otra. Y claro yo a Claudia la quería pero matar. 

Entonces nos fuimos tristes, yo era la más triste obvio y justo nos estaba esperando Javier con su Yaris de toda la vida. Hay ni me subí hija, todo un desastre la noche. Y yo acá esperando en esta misma discoteca – pero esta vez sola- al amor de mi vida. O sea el papasito cubano, que seguro va volver.

jueves, 10 de mayo de 2012

UN HOMBRE LOBO



Se llamaba Michael, venia de Estados Unidos.  Quedó en venir a mi departamento. No lo veía ya hace años desde la última vez que estuve en New York. Siempre fue guapo, pero nunca tuve la oportunidad de estar con él. Allá dónde los cuerpos gloriosos abundan no tienes tiempo para nada pues.
Llegó a eso de las 11 de la noche. Ya estaba lista, bien riqui yo. Estaba cansado del vuelo comimos sushi que pedí. Y luego lo lleve al cuarto de huéspedes que tenía. El estaba adelante mio, todo inocente, tenía buenos glúteos, estaba interesante el muchacho.  En eso, bien salvaje él, me besó. Yo me dejé, sentía sus brazos bien trabajados lleno de vellos. Me dijo en su español mascado, que yo le gustaba. Se quitó el t-shirt, tenía todo el pecho lleno de vellos, mismo actor porno de los 80. Estaba sudado, pero no me importó, la calentura del momento me ganó así que para qué te tengo ganas.
Me lanzó a la cama, se quitó el jean que estorbaba me alzó la falda y empezó a forcejear. Se quitó el bóxer estaba alguito hot el gringo. Y luego toqué su trasero, estaba lleno de vellos,  que en el momento no me excitaron, era la primera vez que estaba con alguien así, era la primera vez que me poseía un hombre tan velludo. Luego sentí un molusco lleno de vellos entrar y salir, entrar y salir. Ahí entendí cuando mis amigas gringas me decían que el tamañan SÍ importa.  Él llegó a sentir una sensación muy cool, claro. Yo no, yo estaba  ni en la mitad. Luego el se hecho y se puso a fumar esos Marlboro que le gusta tanto a los gringos. 
Era una estatua, estaba toda echa una imbécil, una idiota. Me vestí deprisa y me duche. En la ducha pensé. Carajo. Qué mierda hago con un hombre lobo en mi casa. Y, encima que ya me lo tiré.
Felizmente sólo se quedó 3 días. Conoció a una peruana de no sé dónde y se fueron.

lunes, 7 de mayo de 2012

ESOS VELLOS DE ABAJO

Hay no, eso sí que no. Cómo es eso que ahora, se me viene a achorar el ex noviecito, respecto a las cosas que él me regaló. Excuse me, o sea, si nos ponemos serias por un momento. Regaló es del verboide “Regalar”.  Hay, para  qué este loser, se pasó, viene con plan de meternos a la cama un par de veces. Pero eso si qué no, antes de meterme a la cama con este prefiero esperar a la despedida de soltera de Romina, para desestresarme un poco. Hay pero qué difícil es ser yo.
Y ahí estaba este conchudazo, esperándome en la puerta del trabajo, hay qué rico, con sus lentes Ray- Ban, y alardeando de su viajecito a no sé dónde chucha. Pero qué tal concha es eso que porque lo choteo me viene a reclamar sobre sus cosas. O sea, hello. Hay bueno, felizmente existe el Marlboro, así que el señor bien buena gente de la bodega, me vendió uno con su respectivo halls, porque fumar sin halls, hay pues, no. Cero glamour, mejor fuma en gamarra cholita. Hay bueno como te contaba, este condenado idiota, cerdo, viene a decirme casi en plena calle que está solo, que lo tiene afeitado. O sea, Helloooooooooooooooooooooo.  Afei, qué, tado ¿dijo? O sea, a ver si nos ponemos al día. Qué afán tienen los hombres con eso de la afeitada en la parte inferior. O sea  yo voy a andar por la calle diciendo que hace dos días se me fue la regla y que estoy recontra arechoide para que me monte el primer macho cabrío y qué no saldré embarazada. Hay Darling, con otra con ese tonto y loser comentario, nada que ver.  Never, never pues.
Y ahora me viene a celar, porque el churro, guapo, lindo, pero lamenblemente gay  amigo, pinky friend y demás, me saludo con pico. Hay pero este si se pasa de conchudo. Mi amigo me saluda siempre así, desde que nos fuimos a Vale juntas, la primera vez que nos conocimos. Hay, pero es regio el desgraciado, y este sonsazo, por no usar otras palabras, me viene a decir que  está celoso. Hay por favor, y yo soy virgen. Bueno no sé qué plancito es ese de estar viniéndome a buscar y acompañarme hasta mi depa, que por supuesto no lo deje pasar, antes que eso, prefiero agarrar mi juguetito color rosa recién comprado.  Nadita que ver el patita, bueno pues y ahora me sale con que quiere una cita, en un Hotel, ese pues de cinco estrellas. Pero por las puras gasta su platita, porque yo ni loca iré, hay no chola, yo no entro a ese hotel ni menos como puta para que el otro mongolito me venga a toquetear y después del amor en la cama se vaya el baño, orine y de ahí duerma y me mate con esos ronquidos que parecen de Pedro Picapiedra. Hay no Thanks a lot por todo ya. Pero ni cagando  la hago brother. Ya paso your time pues querido. Arribederchi baby.